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miércoles, 1 de mayo de 2013

... para las mamás...

He estado preparando una tarjetita para mi mamá ya que el domingo 5 de mayo es el día de la madre! Y he pensado que estaría bien hacer un "paso a paso", lástima que cuando se me ocurrió ya había empezado y falta alguna foto del principio... pero bueno, creo que algo podré mostrar. Allá vamos!

Lo primero es elegir un papel que nos guste o una cartulina para hacer la base. De largo tendrá 30cm y de ancho, 10. Cuando tengamos cortada la base, con la plegadora o a mano, haremos pliegues a los 12,5cm y a los 13cm y luego a los 26,5cm y a los 27cm. Más o menos quedará algo así:

La parte que mide 12,5cm será la portada de la tarjeta. A la parte de abajo yo le he hecho forma como de banderín. Esta será la parte que haga de tapa. El extremo de 3cm será el trocito que haga la función de mini bolsillo para sujetar la fotografía cuando la tarjeta esté cerrada.
Una vez cortada y doblada la base, con otro papel o cartulina que nos guste, cortaremos otro rectángulo con la medida de la parte central (13,5cm) y le cortaremos uno de los extremos en forma de banderín (o la que le hayáis hecho antes a la parte que hará de tapa) ya que la pondremos por la parte de dentro de la tarjeta y la idea es que sobresalga un poco para que no quede toda del mismo color o estampado.

Así quedará con la tarjeta abierta

Una vez cortado todo lo cortable, me he dedicado distressear todos los bordes. He usado una disstres en color morado. Para pegar la pieza que está suelta he usado pegamento en barra ya que permite seguir moviendo un poco el papel antes de que se seque para poder centrarlo bien. Después, le he hecho unas líneas de guión con un punta fina negro para decorarlo.


Ahora la base sí que está lista del todo, toca decorar! Quería hacer una flor que había visto en un vídeo y que me había despertado la inspiración. Es muy facilita, sólo hay que cortar en un papel decorado o cartulina 5 corazones:

Cuando los corazones estén listos, se doblan por la mitad. Cada corazón será un pétalo y el resultado será un efecto pop-up que me ha encantado. Se colocan encima de la portada haciendo un círculo, todos en la misma dirección. Para fijarlos he usado un trocito pequeño de celo de doble cara.

  
Sigo decorando, esta vez con washis... como me gustan!

Y empiezo a troquelar. Primero ataco al extremo pequeño de 3cm. Como hará de bolsillito para la foto, me apetece que tenga el borde diferente así que he usado un troquelador de bordes:

Como tiene que poder cerrarse, le he hecho un par de agujeritos a los lados para poner unos broches self:
Después he hecho un pequeño adorno para poner dentro de la tarjeta. He usado un troquel redondo y dentro he troquelado una mariposa a la que se le levantan las alitas. A los lados, le he añadido un par de mariposas más pequeñas:
  Las mariposas pequeñas están pegadas con cuadraditos de foam adhesivo que hace que queden un poco más levantadas y el círculo con la mariposa grande, con pegamento de barra.

Para cerrarla he usado cordón:
 
Y bueno, el resultado final es este:
 El tamaño de la fotografía tendrá que ser de 10x7 y aun quedará un pequeño margen para poderla poner encima de algún soporte extra (cartulina, otro papel decorado, etc...) y decorarlo al gusto para que cuando saquen la foto del bolsillo no quede tan sosa :)

Una tarjeta que se abre en vertical con dos espacios: uno para escribir en la parte de arriba y otro para poner una fotografía.

Cuando la terminé se me ocurrió que se podía hacer una variación que podría resultar más sencilla. A ver si me da tiempo a hacerla y la subo también!

viernes, 12 de abril de 2013

... experimentando...

La entrada de hoy nada tiene que ver con el scrap... o sí? No sé, vamos a ver.

En mi trabajo me he propuesto que, más allá de las expectativas que los demás tengan sobre nosotros, en mi clase vamos a DISFRUTAR, así, con mayúsculas. Por qué? Pues porque parece que la infancia son dos días y, cuando menos se lo esperen, mis chicos estarán haciendo un montón de actividades dirigidísimas en parvulario y de ahí, ya no pararán hasta como mínimo, los 16 años.
Poco a poco voy recuperando el pilar fundamental de mi filosofía sobre la infancia: probar, descubrir y experimentar sin importar el resultado final. Y con este propósito he montado un rincón, todavía en construcción, para los curiosos natos. Ni os imagináis la de conclusiones a las que llegan por si mismos, sin que nadie les dé las respuestas puesto que las preguntas van saliendo sobre la marcha.


He intentado que todos los materiales sean naturales, dejando a un lado el plástico, salvo con las botellas ya que ante todo, no hay que ser temerario :P También he intentado que todos los elementos del rincón no tengan una funcionalidad en sí misma para que así la imaginación pueda entrar en juego de una manera más libre. Abajo se encuentran las piezas de construcción de madera grandes y un cajón con pañuelos y telas de diferentes medidas y texturas. En el primer estante hay algunos marcos de fotos vacíos, un par de contenedores con cavidades pequeñas, una cesta con varios objetos de diferentes tipos de madera y una caja con construcciones en forma de tubo. En el segundo estante: una cesta de madera de balsa con piedras, conchas y caracolas de mar, las botellas con diferentes pesos y medidas y la caja de las construcciones de madera pequeñas. Al lado, una ristra de bolsillos por si alguien quiere guardar algo :P
Y ahora, manos en acción!
 Con dos puentes... un círculo?

 La mejor opción para ir cargado hasta arriba y tener las manos liberadas: un bolso!

 Todo un trabajo de precisión y coordinación

 Posavasos de madera? Qué dices! Esto es un camino de toda la vida!

A la rica sopa de... coches? mmm... buenísima!
Aquí nos cabe de todo!
... pedra pedreta...

Una estrella en el fondo de la botella
 
También en el plano artístico intento mantener la misma línea. Como ya son mayores, muchos de ellos quieren elegir los colores que van a usar cuando pintamos. Si pintamos sobre cartulinas también pueden elegir la que más les guste y si quieren probar con las manos, con pinceles, cepillos de dientes, bastoncillos para las orejas... lo que tengamos en ese momento :)

 A tope de chocolate!

 Mezclando colores hasta conseguir el que nos gusta

Manicura integral :)

Aun así, todavía hay mucho que mejorar... seguro que la pintura se puede mezclar con un sinfín de cosas! Para la próxima probaremos con sal gorda :)

También estoy preparando varias cosas para la mesa de luz... como me gusta ese trasto! Por ahora tenemos café o papeles de colores para ponerle encima pero tengo planes para jugar aun mejor con ella!


Ah! Y además he hecho una nueva caja para la plastelina... con cacharros para repostería! Aquí una pequeña muestra:


Y retomando la primera frase: tiene esto algo que ver con el scrap o no? A mi modo de ver, sí. Por qué? Pues porque en algún momento tendremos que empezar a huir de los anhelos de perfección para poder disfrutar del simple hecho de crear, hacer, probar, descubrir, compartir... sin darle un mayor protagonismo al resultado final. Una de las cosas que más me gusta hacer es manchar por manchar y troquelar sin freno. Mi troquel más favorito del mundo es el de forma de galleta y, a veces, me da por hacer hornadas :P
No son las galletas más perfectas ni las más bonitas pero sí las que más he DISFRUTADO!

Y con esto y un bizcocho...


domingo, 31 de marzo de 2013

... la burra grande ande o no ande...



Esta frase se la oí decir a mi madre refiriéndose a mi padre cuando me compró una pantera rosa de peluche que me sacaba tres cabezas. Era bastante pequeña y entonces no supe muy bien a qué se refería pero ahora, de vez en cuando, me voy acordando y comprendo... comprendo que soy igual. Una parte de mi es igual.
Resulta que yo quería hacerle un detallín, un regalo, algo mono y que emocionara a mi amiga María. Ella me había hecho un regalo precioso por mi cumple y quise compensarla. Y lo que empezó siendo algo cuco y sentimental, termino siendo un proyecto mastodóntico. Bueno, no tanto, pero casi. Internet es malo. Es malo cuando todo lo que ves te gusta y lo quieres poner en práctica.

Una soleada tarde (o no) de navegación internetil, vi un mini álbum hecho con tarjetas de navidad (creo recordar), muy sencillo y pequeñito. Me encantó y lo guardé en mi memoria (error) para un futuro. El futuro se hizo presente y lo quise poner en práctica para María. Dónde lo había visto? Quílosá... pero por suerte mi cabeza me decía que no podía ser demasiado complicado. Y en efecto, no hubiera sido nada complicado si me hubiera ceñido a la idea principal “algo cuco, un detallín” en vez de dejarme llevar por mis impulsos faraónicos. Pasé de querer recopilar un par de fotografías a hacer todo un catálogo de las Camilles que hace a mano. 16 Camilles ni más ni menos!
Usé la idea del acordeón, hice que saliera de una cajita enganchando la primera hoja y la última, una a la tapa y la otra al fondo de la caja. Empecé usando los papeles que ya tenía de cuando le hice el álbum a Lola pero, evidentemente, me quedé corta y terminé recurriendo a un bloc de papeles decorados que vendían en Tiger. 3,50€ y la mar de monos y manejables :) Para rellenar las hojas coloqué las fotos de las Camilles por orden de creación (TOCs de sofá, orden cronológico ante todo), incluyendo el número, la fecha aproximada en algunas y una fase o característica que definieran a cada una de ellas. Y así fue como quedó:

- 1er paso: Conseguir la caja para saber más o menos el tamaño que tendrán las hojas. Yo la escogí a ojo y luego me tuve que apañar con los papeles. Igual si escogéis en casa la medida y buscáis expresamente una caja que le vaya tenéis que ir ajustando menos :)
- 2º paso: elegir los papeles! Buf, qué dilema para mi! Pero finalmente lo logré. Hay que dceir que era mi segundo intento de scrapear algo así que tampoco es que tuviera mucha variedad por casa :P
- 3er paso: ensamblar los papeles para hacer el acordeón. Yo los fui midiendo y doblando dejando siempre un margen para poder pegarlo con cola blanca al siguiente papel. Algunos papeles los corté con las tijeras y otros simplemente los rasgué con los dedos. He de decir que el efecto rasgado/roto me gustó bastante más.

Así fue como iba quedando mi librito acordeón... antes de darme cuenta de que necesitaba ampliarlo para que entrasen todas las fotos que tenía!! 

Para saber cuanto espacio más necesitaba tuve que ir a revelar las fotos. Sin ellas en la mano no me hacía a la idea. Las pedí en varios tamaños y fui a un fotoprix. Sí, no es la mejor calidad pero me las podían tener al momento y el chico de la tienda a la que voy es la mar de majo y me saca infinidad de tamaños :)
Los tamaños que pedí fueron: 9x15, tamaño cartera (que no sé la medida exacta, siempre lo pido así) y tamaño de carnet.

Para decorar utilicé lo que en ese momento tenía: abecedarios, botones, algún trozo de papel superpuesto, washis, la dymo... y bueno, este fue el resultado final. No hay fotos de cada página, de eso ya se encargará su dueña :)







He de decir que al final, con aquella pantera rosa enorme terminé bailando valses en el pasillo de casa, así que, tal vez, la compra no fue tan mala :)